Un desafío al Imperio desde las Sabanas En 1766, las sabanas del Caribe neogranadino (actual Colombia) fueron testigos de un evento que desafió el orden político y social de la Corona Española
En los pueblos de Sampués y San Andrés, un mestizo llamado Jesús Rojas logró lo impensable: ser aclamado como "Señor Natural" y Rey por las comunidades indígenas, poniendo en jaque a las autoridades coloniales de Cartagena
El "Hijo de Felipe V": Las promesas del Rey Luis I Jesús Rojas, quien se hacía llamar Jesús Rey o Luis I, aseguraba ser hijo del difunto Rey Felipe V.
Su discurso caló hondo en la población indígena debido a sus promesas revolucionarias para la época:
Abolición del tributo: Prometió relevar a los indios de la carga económica del tributo indígena, un "viejo estigma servil".
Poder eclesiástico: Afirmaba tener facultades para nombrar y quitar obispos y curas
Justicia social: Se decía que bajo su mando se repartirían los bienes de los españoles peninsulares entre los pobres
La reacción de los pueblos: Sampués y San Andrés en pie de guerra.
El apoyo de los indígenas zenúes no fue solo simbólico. Las fuentes relatan que la gente le hablaba de rodillas, negando absolutamente la obediencia al verdadero monarca Carlos III
La tensión escaló rápidamente cuando el alcalde de San Benito Abad y el cura de Sampués intentaron intervenir, lo que provocó una notable resistencia armada que resultó en la muerte de dos oficiales españoles: Domingo Antonio Pérez y Antonio González
Rojas llegó a ser escoltado por una "embajada" de 59 indígenas mientras despachaba órdenes a diversos parajes
La respuesta colonial: Armas y política Ante el escándalo, el Gobernador de Cartagena, Fernando Morillo Velarde, envió al cabildo de Tolú un arsenal considerable: 400 fusiles, 2.000 balas y 4.000 cartuchos para sofocar la sublevación
Sin embargo, el gobernador evitó enviar tropas veteranas inicialmente, temiendo que su presencia exacerbara los ánimos por el conflicto del aguardiente, un tema sensible en la región
El veredicto: ¿Locura o estrategia política? Jesús Rojas fue finalmente capturado y enviado a Cartagena
En 1768, la Real Audiencia de Santa Fe lo declaró oficialmente "Loco y Demente"
Esta sentencia no fue casual: al declararlo demente, las autoridades evitaban imponer penas de traición que pudieran convertirlo en un mártir para los indígenas
Rojas fue condenado a ser enviado a España, a La Carraca en Cádiz, o a un hospital de locos
Por su parte, los indígenas fueron mayoritariamente perdonados, bajo el argumento legal de su supuesta "rusticidad e imbecilidad", con el fin de reintegrarlos al orden colonial sin provocar nuevas revueltas
Conclusión: La importancia del caso Este relato, rescatado por la historiografía reciente, ilustra el mundo mental y religioso de las comunidades rurales del Caribe
El caso de Jesús Rojas demuestra que, mucho antes de la Independencia de 1810, el descontento contra el poder colonial ya buscaba formas de expresión a través del mesianismo y la identidad étnica.
EDUARDO PEÑA NOVA
Historiador- Universidad Nacional
Especialista Gestión Pública ESAP
Exgobernador cabildo indígena Chibcariwak
Para más información: Yuotube@presenciazenu
Presenciazenu.blogspot.com
Bibliografía
DAZA
V., Vladimir. "Locura y tributo indígena: un mestizo de Sampués se
proclama Rey con el título de Luis I. (un caso de mesianismo en el caribe
colonial 1776)". Memorias. Revista Digital de Historia y Arqueología desde
el Caribe, núm. 22, enero-abril, 2014, pp. 12-17. Universidad del Norte,
Barranquilla, Colombia
ARCHIVO
GENERAL DE LA NACIÓN (AGN), Colombia. Sección Colonia, Fondo Milicias y Marina,
Año de 1766. (Contiene la correspondencia del gobernador Fernando Morillo
Velarde y la sentencia de la Real Audiencia de Santa Fe sobre el caso de Jesús
de Rojas)
VAN
YOUNG, Eric. La otra rebelión. La lucha por la independencia de México,
1810-1821. (Citada como obra de referencia para comprender la insurgencia
rural, la cosmovisión religiosa y la identificación étnica en los movimientos
populares)

Comentarios
Publicar un comentario