LA CONSTITUCIÓN COMO MANDATO: PORFIRIO AYALA Y EL SUEÑO DE LA NUEVA COLOMBIA

 


En la memoria histórica y los derechos humanos, la vida y muerte de Porfirio Ayala Suárez representan el cruce entre la mística ancestral Zenú y la lucha jurídica por la autonomía en Colombia.

Raíces y Familia

Porfirio Ayala Suárez, nació en cerro Vidales el día 25 de octubre de 1962, era un hombre de 33 años al momento de su sacrificio.

Su identidad estaba profundamente anclada en su linaje y su tierra:

Hijo de un legado: Sus padres eran Tranquilino Manuel Ayala Solano y Ferenciana María Suárez Lázaro, ocupaba un lugar especial en el hogar, era el segundo hijo y el único varón entre siete hermanas

Hogar humilde: Vivía en un rancho de paja y caña brava situado en la falda de una pequeña colina en la vereda Vidales, San Andrés de Sotavento en el corazón del resguardo zenú


Padre de familia: Estaba casado con Meri Isabel Suárez Florez, con quien tuvo cuatro hijos: Víctor, Alfonso, Luis y Antonio.

Su esposa relató que él era el único sustento del hogar, en una entrevista de le poca del magnicidio “Porque imagínese uno contaba era con él, con el papá de los niños que nos mantenía. Y ahora quién nos mantiene. Dejó conmigo cuatro niños. El más grande anda en once años, el mayor. El más chiquito está de seis años”.

La "Biblia" de la Nueva Colombia: Su Misión Política. La imagen de Porfirio portando la Constitución de la Nueva Colombia como un texto sagrado no es casual. Su trabajo era la materialización de los derechos ganados en 1991. Se desempeñaba como secretario suplente de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) y miembro de su Comité Ejecutivo. Su lucha se basaba en el reconocimiento de los títulos coloniales de 1773, que amparaban 83,000 hectáreas de resguardo

Solo tres días antes de ser asesinado, viajó a Bogotá para denunciar al alcalde Juan Bautista Casado, quien presuntamente negaba la existencia de una partida de 87 millones de pesos destinados a la comunidad indígena bajo la Ley 60 de 1993. Regresó de la capital con "documentos importantes" que presentó ante el Cabildo el mismo día de su muerte.



El Martirio: La Masacre del 26 de marzo de 1994

La fe de Porfirio en la justicia le costó la vida en un acto de brutalidad sistemática:

Cerca de la medianoche, mientras se desplazaba en una camioneta del resguardo hacia la vereda Las Gardenias, fue interceptado junto al Cacique Mayor Héctor Aquiles Malo, el líder Luis Arturo Lucas y el conductor César Mendoza. Los asesinos no solo dispararon; los cuerpos presentaban señales de tortura y, según rastros encontrados, les cercenaron miembros con machete antes de incendiar el vehículo, ni sus documentos de identidad logramos encontrar fueron quemados, su hijo dice así, “la cédula de mi papá no la tenemos eso lo que hemos obtenido es copia por la cédula se la quemaron en la masacre”.

Sus restos fueron encontrados al amanecer del 27 de marzo en el sector de Carbonero, municipio de Chinú

Simbolismo y Memoria Post-Mórtem

El retorno a Vidales: Su ataúd gris fue cargado en hombros por una "romería de indígenas sollozantes" que ascendieron por trochas fangosas hasta el rancho de su padre, Tranquilino. En el velorio sobre piso de tierra, su madre, Ferenciana, colocó una taza de agua fresca en el altar para que el espíritu de Porfirio "calme la sed".

El ganadero William Alberto Tulena fue condenado a 55 años de prisión como autor intelectual, tras demostrarse que ordenó el crimen para frenar las reclamaciones de tierras de los líderes Zenú.

Conclusión

Porfirio Ayala no portaba un libro cualquiera; portaba la fe de un pueblo que veía en la Constitución la herramienta para recuperar su memoria y su tierra. Su sacrificio, junto al dolor de Tranquilino y la taza de agua de Ferenciana, permanece como un hito de la resistencia Zenú.


EDUARDO PEÑA NOVA
Historiador- Universidad Nacional
Especialista Gestión Pública ESAP
Exgobernador cabildo indígena Chibcariwak
Para más información: Yuotube@presenciazenu
Presenciazenu.blogspot.com


Bibliografía

Amnistía Internacional. (1994). COLOMBIA: Porfirio AYALA MENDOZA, líder indígena; Héctor Aquiles MALO VERGARA, líder indígena; Luis Arturo LUCAS POLO, líder indígena; César MENDOZA CRUZ, conductor. Posibles ejecuciones extrajudiciales / Temor por la seguridad. Índice AI: AMR 23/31/94/s

Peña Nova, Eduardo. (s.f.). Inédito. La masacre de San Andrés de Sotavento (1994): Un hito trágico en la lucha del pueblo Zenú por la tierra y la autonomía. Universidad Nacional de Colombia

Fundación Festival Internacional de Historia. (s.f.). ZENUES: Historias de luchas y sueños. Conferencistas: William Fortich Díaz y Luis Carlos Chopenera

Navia, José. (1994, 10 de abril). "Los Zenúes perdieron su memoria". El Tiempo. Crónica sobre el sepelio de Porfirio Ayala y la historia del resguardo

Sánchez, Toño. (1994, 28 de marzo). "Baleados y mutilados cuatro líderes indígenas". El Tiempo. Reporte inmediato sobre la masacre de San Andrés de Sotavento

IPS Noticias / El Tiempo. (1996, 26 de agosto). "Colombia: Piden detener exterminio de líderes indígenas zenúes"

Caracol Radio / Corte Suprema de Justicia. (2003, 27 de agosto). "Criminal de indígenas debe pagar 55 años de cárcel". Sobre la condena a William Alberto Tulena

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