“El toque amigo del Zenú” y la riqueza cultural y léxica del resguardo de San Andrés de Sotavento.




ANÁLISIS DEL DISCURSO DE ORLANDO FALS BORDA: AL RECIBIR EL TÍTULO HONORIS CAUSA DE SOCIOLOGÍA . ENTREGADO POR LA FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANAS DE LA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA. 

Abrumado y complacido como estoy por el galardón que me ha concedido la respetabilísima Universidad de Antioquia, no puedo dejar de reflexionar, como sociólogo, sobre el fabuloso universo dentro del cual ustedes -estudiantes, profesoras y miembros del Consejo de la, el Consejo Académico, el Consejo Superior, la Vice Rectoría y la Rectoría- me han colocado con tanta generosidad y confianza. Les estoy especial mente agradecido, porque ustedes lo han decidido a conciencia de mis heterodoxias y rebeldías. La Rectoría lo ha resumido muy bien en la tarjeta de invitación, a saber: “trabajos sobre historia y cultura regional, teoría y práctica social, investigación participativa y ordenamiento territorial”. Tareas en parte inconclusas, a decir verdad, aunque todavía de vibrante futuro; y que ahora, gracias a este gran acto académico, quedan de nuevo iluminadas ante toda la nación. ¡Qué bueno recibir semejante estímulo, quizás inusual, de índole política y académica a la vez! Pero es todavía mejor saber que sigue habiendo en Colombia instituciones serias, como las de estos claustros de doscientos años, semilleros de inteligencia y rectitud que envidiarían Bologna y Salamanca.

Apreciado señor Rector y estimados colegas: mi esposa María Cristina y yo, junto con nuestras dos familias (la una costeña y la otra cachaca, bien unidas) os llevaremos siempre en nuestros corazones. Ahora quiero estar a la altura de la confianza que se me ha brindado, no sólo aceptando tan singular honor, sino también ofreciendo de mis recuerdos, lecturas y experiencias. Mucho agradezco también a los tres pares académicos Edgar Rey Sinning, Alfredo Molano y Gabriel Restrepo- que rindieron concepto sobre este doctorado; de la misma manera aprecio a los educadores de las otras universidades y colegios de Medellín, dirigentes y activistas de organismos de trabajo social y político, y coterráneos de la Costa Atlántica y de otras partes, por venir a acompañarme en este día inolvidable. Para todos va el toque amigo del Zenú  y las albricias de la Santa Tabla de los pescadores del río San Jorge. 

Figura 1. Reconociendo su misión en la historia. Tesis para el Título Honoris Causa de Sociología. Paraninfo, Edificio de San Ignacio, Medellín, 11 de noviembre de 2005

Para elaborar formalmente mis pensamientos en esta feliz ocasión, voy a partir de una pregunta frecuente entre historiadores: ¿cómo fue que Antioquia y el abúlico pueblo antioqueño observado por el visitador Mon y Velarde en 1790, se convirtieron en el poderoso y recursivo emporio capaz de movilizar y a veces hasta saturar el conjunto de la nación colombiana? No se preocupen: no voy a repetir conocidas y autorizadas respuestas. Intentaré buscar algunas alternativas siguiendo pautas reinterpretarías de historia y sociedad según la fenomenología de H.G. Gadamer, en función del papel que juegan personajes emblemáticos en etapas cruciales del pasado y del presente.

Por eso, el trabajo que traigo se divide entre una visión histórica inicial, y una consideración praxeológica sobre la actualidad, como he hecho en algunas de mis obras. Con ello aspiro a que podamos recuperar algunos de nuestros mitos fundantes y valores sociales originarios que hicieron grande a Antioquia y también a Colombia, valores cuya vigencia puede estar golpeada, pero que aún viven en la mente y en el corazón de muchos, a la espera de desarrollos de fondo.

Después de tomar estos fragmentos, paso a analizar la frase “El toque amigo del Zenú”. Este término puede contextualizarse a partir de la experiencia del maestro Orlando Fals Borda, quien lo usó en referencia a los numerosos saludos que recibió en el resguardo de San Andrés de Sotavento durante los años finales de la década de 1970 e inicios de los 80. Fue allí donde desarrolló parte de su investigación, la cual se materializó más adelante en su obra El retorno a la tierra (Fals Borda, 1986).

Según Turbay y Jaramillo (s.f.), en Los indígenas Zenúes. Geografía Humana de Colombia, el lenguaje utilizado por esta población se caracteriza por conservar la "h" aspirada del español antiguo. Por ejemplo, no dicen "hilo", sino "jilo", y los ancianos tienden a sustituir el fonema /d/ por /r/. Además, las autoras recopilaron un vocabulario de aproximadamente 47 palabras que aún se conservan de la lengua ancestral, las cuales se distinguen por la alta frecuencia del fonema /ch/. De ahí derivan palabras como Chima, Tuchín, Chantaca, Chinú, Chinchelejo, Chinchoro y Pinchorroy, entre otras.

Esta información coincide con lo expuesto por Paternina (2002), quien también recopiló términos que evidencian la riqueza cultural y lingüística del resguardo de San Andrés de Sotavento. En su estudio se observa claramente la aspiración de la “h” y la sustitución del fonema /d/ por /r/, con ejemplos como: Coddoba por Córdoba, jamaca por hamaca, jilo por hilo, joccón por horcón, jommiga por hormiga, jacha por hacha, vedde por verde y jabacca por abarca. Asimismo, se registran términos tradicionales como jico (cabuya o lazo), bindes (bases del fogón de leña) y chupundún (cuando algo o alguien aparece de forma sorpresiva).


Figura 2: Entrevista con Juvenal Salgado Nova  sobre la intervención de Orlando Fals Borda en el resguardo de San Andrés de Sotavento. (Fuente: Foto capturada por dispositivo celular, abril de 2025, Tuchín, Córdoba).

Por otra parte, los Zenúes emplean un léxico propio que refleja una rica semántica cultural, vinculada especialmente con el entorno, la artesanía, la naturaleza y su identidad étnica. Por ello, puede concluirse que la frase expresada por Fals Borda —“Para todos va el toque amigo del Zenú”— hace alusión a una forma tradicional de saludo aún vigente en las comunidades indígenas más rurales del resguardo. Este saludo consiste en estrechar la mano derecha del otro, mientras con la izquierda se toca la espalda del saludado, acompañado de la expresión: “¡Ajá, compa, ¿qué más?”, y suele culminar con una invitación a sentarse a compartir un café o una totuma de chicha.

Este acto simbólico de cercanía y respeto encarna valores propios de la identidad Zenú y de su rica herencia cultural. cuando Fals Borda se refiere al "toque amigo del Zenú", lo hace reconociendo una práctica vivencial que sintetiza hospitalidad, pertenencia, y memoria colectiva.

Este análisis, por tanto, no solo destaca el contenido del discurso de Fals Borda, sino también la relevancia de las expresiones culturales indígenas como fuente de conocimiento sociológico y como fundamento para una interpretación crítica de la región.

Bibliografía

  • Alma Mater. (2005). Periódico Alma mater, N° 539. Medellín: Universidad de Antioquia, diciembre, p. 11.
  • Aquelarre. (2007). Aquelarre Nº 11. Revista de filosofía, política, arte y cultura. Primer semestre. Centro Cultural de la Universidad del Tolima.
  • Revista Colombiana de Rehabilitación. (2013). Caracterización del lenguaje oral de la población indígena Zenú. Sincelejo, diciembre.
  • Turbay, S. & Jaramillo, S. (2000). Los indígenas Zenúes. Geografía Humana de Colombia. Región Andina Central. Tomo IV, Volumen III [libro electrónico]. Bogotá: Instituto Colombiano de Cultura Hispánica. 


  1.   En su discurso de aceptación del doctorado honoris causa en Sociología, otorgado por la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad de Antioquia en 2005. Orlando Fals Borda expresó: “Para todos va el toque amigo del Zenú y las albricias de la Santa Tabla de los pescadores del río San Jorge” (Alma Mater, 2005, p. 11).
  2.   En el pueblo Zenú se conservan palabras como huey o juei ("Hola"). Ajá es una palabra usada para saludar, aprobar algo, o llamar a alguien. Por ejemplo, "Ajá, ven acá que voy a decir algo." Un saludo popular es "¡Ajá, ¿y tú qué?".
  3.   Juvenal Salgado, Ubadel y José Nova, participaron en los talleres que realizo el maestro Orlando Fals Borda en el resguardo colonial de San Andrés de Sotavento en los años de 1980. 


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