BERNABELA RIONDO PACHECO: CACICA, LIDERESA Y MÁRTIR DEL PUEBLO ZENÚ




Durante el periodo de 1984-1985, en el Resguardo Indígena Zenú coexistían dos Cabildos Mayores: uno liderado por Jacinto y otro por Bernabela Riondo Pacheco. El 2 de mayo de 1985, en la vereda El Contento, se celebró una asamblea para la unificación de ambos cabildos. En el acta compromisoria de dicha reunión, se aprobaron por unanimidad dos propuestas: la primera, presentada por el indígena Celedonio Padilla, y la segunda, por la lideresa Bernabela Riondo. Ambas propuestas señalaban:


Desmonte de los dos cabildos, reconocimiento de los pequeños cabildos de las veredas y respeto mutuo a sus tierras recuperadas, y elección unitaria de un nuevo Cabildo.


Se acordó, además, conformar un comité organizador de las elecciones, integrado por diez o doce personas, con representación equitativa de ambos grupos. La elección del nuevo Cabildo se realizaría mediante una lista única1.


Elección y trayectoria de Bernabela Riondo como Cacica Mayor. En ese mismo año, 1985, Bernabela Riondo Pacheco fue elegida Cacica Mayor del Resguardo Indígena de San Andrés de Sotavento, Córdoba. Su elección, respaldada por más de 5.300 indígenas votantes, fue certificada por acta firmada por las autoridades presentes. La nueva directiva quedó conformada de la siguiente manera: Cacica Mayor: Bernabela Riondo Pacheco, acompañada de Isidoro Flórez Suárez, Emilio Montalvo de Suárez, Mamerto Velásquez, Victoriano Alean Suárez, Julio Navarro Castillo, Rafael González y Daniel Reyes Padilla con la asesoría de Eusebio Feria de la Cruz.


El Cabildo estableció su sede en la población de Los Vidales.


Bernabela Riondo Pacheco fue una figura destacada del liderazgo indígena Zenú. De carácter firme y temperamento combativo, no dudó en distanciarse de otros dirigentes para establecer su propio grupo de liderazgo, respaldada por una base sólida de seguidores que la reconocían como defensora de los derechos colectivos.


Lucha por la tierra y defensa de los derechos humanos. Como parte de su liderazgo, Bernabela denunció en 1984 la ocupación ilegal de tierras indígenas por parte de terratenientes como Gustavo y Francisco Vergara Villareal, William Tulena, José Pérez y Roberto García. Señaló que más de 5.000 familias indígenas se vieron obligadas a sembrar en fincas como Bajo Grande, Los Camiones, La Fortuna, San José, La Gloria y La Fortunidad.


En sus palabras: “Denunciamos que la respuesta de los terratenientes y el Gobierno ha sido la detención de 39 indígenas en la base naval de Coveñas y en la cárcel de San Andrés, además de constantes amenazas por parte de la fuerza pública”2. A pesar de las tensiones, el nuevo Cabildo expresó su disposición de actuar conforme a la ley y en coordinación con las autoridades, colaborando con el INCORA en el proceso de adquisición de tierras para la ampliación del resguardo.


“Bernabela Riondo Pacheco, la nueva cacica del resguardo indígena de San Andrés de Sotavento me tomó de la mano para conducirme a través de la cumbiamba, por debajo de las ramadas de palma hacia la esquina de la casona donde las mujeres estaban sirviendo chicha bocana de maíz. Había buenas razones para celebrar. Ese 30 de marzo de 1984, la dueña "blanca" de la hacienda de Bajo grande se había llevado en un camión a su mayordomo con unas cuantas tejas de zinc de la casa de los "mozos", para entregar la propiedad a los indígenas que la habían tomado unos meses atrás. Era la quinta finca que se "recuperaba" por aquellas lomas del departamento de Córdoba en los últimos tres años”3.



Bernabela también presidió la Junta Coordinadora Interveredal del Sur de San Andrés, integrada por representantes de ocho veredas y barrios que participaron en la recuperación de la hacienda Bajo Grande: Santa Isabel, Nueva Estrella, Las Cruces, Esmeralda Sur, Nueva Venecia, Las Peñitas, Los Correa y el barrio Arauca de Tuchín. Como resultado, obtuvieron 360 hectáreas, donde se establecieron 75 familias seleccionadas entre las más necesitadas.


Asesinato de Bernabela Riondo.
 
El 3 de noviembre de 1997, Bernabela Riondo fue asesinada a los 50 años, junto al rezandero de su comunidad, Santiago Polo, en la vereda Bajo Grande del Resguardo Indígena de San Andrés de Sotavento. Hombres armados, que se identificaron como miembros de la Policía Nacional, llegaron a su casa hacia la medianoche. Acompañados de un indígena atado, forzaron la salida de Bernabela. Sus cuerpos sin vida fueron hallados al amanecer del domingo siguiente, en el puente Mochá, sobre la vía que comunica San Andrés de Sotavento con Chinú4.



Legado. Bernabela Riondo Pacheco fue una mujer forjada en la lucha, hija de la llamada "raza cósmica" de la costa caribeña. Su origen no fue obstáculo para alcanzar reconocimiento y liderazgo en un espacio tradicionalmente dominado por hombres. Su mezcla racial, lejos de restarle legitimidad, sumaba al carisma que le permitió convertirse en símbolo de la resistencia indígena, especialmente en la defensa de la tierra y los derechos de las mujeres indígenas en los departamentos de Córdoba y Sucre.




Un líder indígena del pueblo Zenú relató este crimen a la Comisión de la Verdad, subrayando que la muerte de Bernabela no solo representó una pérdida personal, sino un golpe colectivo: significó el debilitamiento del gobierno propio y la autonomía indígena. Su asesinato provocó un daño individual con efectos profundamente colectivos.

Salvatore Mancuso reconoció que durante el conflicto armado se cometieron graves afectaciones contra comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas, especialmente en zonas sin presencia del Estado. Afirmó que las autodefensas actuaron con apoyo —activo o pasivo— de la fuerza pública y el Estado.

Explicó que se elaboraban listados de objetivos con ayuda de inteligencia militar y del DAS, basados no solo en criterios contrainsurgentes, sino también en el control social, donde liderazgos femeninos eran blanco por afectar intereses políticos o económicos locales.

Un caso emblemático es el de Bernabela Riondo, una líder indígena que fue falsamente señalada de tener vínculos con la subversión. En realidad, su liderazgo político incomodaba a sectores de poder, lo que llevó a incluirla en un listado de objetivos. Mancuso señaló que en esta operación participaron miembros activos de la policía y las autodefensas.

Mancuso concluyó que estos crímenes fueron sistemáticos y no habrían sido posibles sin la colaboración del Estado y sus fuerzas armadas.

Cierro con las palabras de una mayora del pueblo Zenú, la cual manifestó. “Porque antes no había esto... No había, mataban a los indios, porque el indio era bruto, no sabíamos y ahora, como los hijos — nuestros hijos — saben, ahora andan persiguiendo a los hijos, porque saben. Porque no quieren que haya quien gobierne. Si hay un indio que sabe leer, lo quieren matar. Y no quieren que haya indios... quieren que todos seamos blancos, todos”10.



EDUARDO PEÑA NOVA
Historiador- Universidad Nacional
Especialización en Gestión Pública- ESAP
Exgobernador del cabildo Chibcariwak 2010-2012
Para más información: yuotube@presenciazenú






Figuras

1. En la imagen aparece el sociólogo Orlando Fals Borda junto a la lideresa indígena Bernavela Riondo y otro miembro del pueblo Zenú cuya identidad según el líder indígena Juan Pestana es Euclides Reyes.
2. Bernavela con otros. Prensa Agencia Noticiosa, Montería 1987.
3. Acta compromisoria de unificación de Cabildos en el Resguardo, Vereda El Contento, Resguardo San Andrés, Córdoba, mayo 22 de 1985, p. 2. En Aspectos históricos y situación actual del Resguardo Indígena de San Andrés de Sotavento (1773–1987).
4. Presentación del libro en Bogotá. Orlando Fals dirigiéndose al público, lo acompañan en la mesa, David Sánchez Juliao, dos hombres más y una mujer indígena (Bernabela Riondo).


Pies de pagina

1. Fals Borda, O. (1985). Retorno a la tierra: Resistente ethos del campesino 25B en Retorno a la tierra. Bogotá: Carlos Valencia Editores..
2.Centro de Documentación Regional, Banco de la República, Montería, Córdoba. Colección Orlando Fals Borda, ítem 1613 (folio 7426).
3. Fals Borda, O. (1985). Retorno a la tierra (p. 20a). Bogotá: Carlos Valencia Editores.
4. Fuente Redacción el Tiempo 5 de noviembre de 1997. http://www.eltiempo.com/archivo/documento/.
5.Fuente Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano. Exterminio pueblo indígena zenú. YouTube. 5 febrero de 2021.

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