EL INDIGENA DE LOS PIES DESCALZOS: TRAS LA HUELLA ZENÚ DE CRESCENCIO SALCEDO MONROY
Las fuentes proporcionan varios puntos fundamentales que respaldan que la investigación sobre la posible ascendencia Zenú de Crescencio Salcedo Monroy, analizando principalmente en su origen geográfico, su autoidentificación y su legado cultural.
En primer lugar, la conexión geográfica es el pilar de esta hipótesis; Salcedo nació en Palomino (Bolívar)1, un centro poblado ubicado en la jurisdicción del municipio de Pinillos, en la Depresión Momposina. Las fuentes señalan explícitamente que en esta región habitaron indígenas zenúes a principios del siglo XX, y que el entorno en el que nació Salcedo conservaba una cultura donde la música y el concepto de autoría comunitaria eran heredados de esas sociedades tradicionales. De hecho, documentos recientes plantean como objetivo de investigación explorar la viabilidad histórica de este vínculo calculando en su ubicación natal en el "Bolívar Grande".
Su autoidentificación refuerza esta raíz, ya que él mismo se describe como un "indígena o indio por naturaleza" y declaró: “Soy hijo de india con indio, y no puedo desconocer la grandeza que tiene nuestra patria... para distinguirse con sentimientos indígenas”. Esta identidad fue percibida por sus contemporáneos, incluyendo a Gabriel García Márquez, quien lo inmortalizó como un “indio descalzo” que cantaba "canciones de las cosechas propias y ajenas". Salcedo explicaba que andaba descalzo por una necesidad de sentir el" contacto de la Madre Tierra ".
En el ámbito profesional, el nombre de su agrupación musical, los Indios Selectos, es un indicio claro de su voluntad de reivindicar su origen. Además, su oficio como luthier2 de flautas de caña se realizaba " siguiendo las huellas de la tradición indígena", un conocimiento que adquirió de forma autodidacta observando a los mayores de su región.
Aunque las fuentes también mencionan que vivió ocho años en La Guajira con los Wayuú, a quienes consideraban sus "hermanos mayores" y de quienes aprendieron el oficio de yerbatero, este período se describe como una búsqueda tras la muerte de su abuelo en Palomino. La mención de García Márquez sobre su "ascendencia goajira" coexiste con el dato geográfico de su nacimiento en la zona zenú, lo que rodea su figura de una " leyenda nebulosa" que la investigación busca esclarecer.
“Otro muy popular era Crescencio Salcedo, un indio descalzo que se plantaba en la esquina de la Lunchería Americana para cantar a palo seco las canciones de las cosechas propias y ajenas, con una voz que tenía algo de hojalata, pero con un arte muy suyo que lo impuso entre la muchedumbre diaria de la calle San Blas. Buena parte de mi primera juventud la pasé plantado cerca de él, sin saludarlo siquiera, sin dejarme ver, hasta aprenderme de memoria su vasto repertorio de canciones de todos”.3
Lo conoció ya moribundo
con las manos largas y cansadas
la derecha no podía moverla sino
hasta cierto gesto que no le impedía ejecutar
sus melodías en la
flauta.
(Manuel Hernández)4
EDUARDO PEÑA NOVA
Historiador- Universidad Nacional
Exgobernador cabildo Chibcariwak 2010-2012yuotube@presenciazenú
Pie de página
1. Copia Partida de bautismo de Crescencio Salcedo Monroy.
2. artesano experto en la construcción, ajuste y reparación de instrumentos musicales de cuerda, tales como guitarras, violines, violonchelos, contrabajos y laúdes, entre otros
3. En ‘Vivir para contarla’, Gabriel García Márquez recuerda la gran cantidad de músicos que desfilaban por las calles barranquilleras en los años cincuenta del siglo pasado.
4. El poeta Manuel Hernández lo conoció en sus últimos días, impresionado por su figura y vida escribió un poema. Gestionó para que Artesanías de Colombia le comprara algunas flautas. Esto fue aceptado, pero el dinero ($ 5.000) llegó 15 días antes de su muerte. Jorge Villegas y Hernando Grisales. CRESCENCIO SALCEDO, MI VIDA. Primera edición colombiana: diciembre, 1976.


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