TOMÁS SUÁREZ CARPIO: MEMORIA Y RESISTENCIA INDÍGENA EN EL QUINCUAGÉSIMO ANIVERSARIO DE SU ASESINATO (1975-2025).
El crimen de Tomás Suárez Carpio2, líder indígena del resguardo de San Andrés de Sotavento, en 1975, es un hito trágico y, a la vez, emblemático en la larga y ardua lucha del pueblo Zenú por la recuperación de sus tierras ancestrales en los departamentos de Córdoba y Sucre. Su muerte se inscribe en un contexto de profunda violencia y despojo histórico, que se intensificó notablemente a partir de la década de 1970 con el resurgimiento de la organización indígena y campesina.
1. Contexto Histórico del Despojo y la Lucha por la Tierra (Anterior a los Años 70)
La historia del pueblo Zenú en el resguardo de San Andrés de Sotavento ha estado marcada por un despojo constante de sus territorios desde la época colonial hasta bien entrado el siglo XX. Originalmente, el resguardo fue otorgado con una extensión de 83.000 hectáreas, según un título de 1060 del 27 y 28 de agosto de 1773, reafirmado por una Cédula Real de 1773 y otra emitida en 1782. Líderes como Blas de Montalvo (1660-1758) y Diego Tarramón ya enfrentaban conflictos con encomenderos por el pago de jornales. Incluso en 1773, el alcalde de Tolú, Juan González Mancha, fue comisionado para la delimitación del Resguardo3.
Sin embargo, a lo largo del tiempo, este vasto territorio fue sistemáticamente reducido. La Ley 55 de 1905 fue un instrumento clave para este despojo, al ordenar la devolución a la nación de las tierras de resguardos que se consideraran "abandonados". Esta ley tuvo una aplicación particularmente "fácil" en el territorio Zenú, facilitando la cesión de tierras a buscadores de petróleo y municipios, a menudo con la complicidad de autoridades locales como el personero municipal Pedro Pablo Herazo y el abogado Manuel Antonio Pineda, quienes maniobraron legalmente para despojar a los indígenas de sus tierras. En 1908, el gobernador de Bolívar certificó la "desaparición" del cabildo indígena, lo que legitimó aún más el despojo4.
Frente a este avasallamiento, figuras como el capitán Tiburcio Ciprián, junto con Pedro Lucas, Enrique Moslaco (Muslaco) y Eloy Francisco Suárez, intentaron defender las tierras, incluso firmando un controvertido contrato en 1921 con la Compañía Restauradora que inicialmente cedía derechos, pero del cual luego se retractaron para unirse a la lucha. La frustración y la enfermedad marcaron el destino de Tiburcio Ciprián, quien entregó documentos del resguardo en un acto manipulado por "blancos"5.
Un momento crucial en la defensa jurídica del resguardo fue la irrupción de Pedro Jerónimo Dignases entre 1924 y 1928. Este líder Zenú se movilizó incansablemente entre San Andrés, Cartagena, Chinú y Bogotá, a pie y a caballo, con una mochila cargada de documentos, para protocolizar los títulos de propiedad del resguardo.
Sus gestiones, que incluyeron audiencias con notarios como Roberto Pinzón Sánchez en Bogotá y Fanor Vélez en Cartagena, con la presencia de testigos notables como Antonio Caballero Cabarcas, un joven sindicalista y estudiante comprometido con las causas populares, evidenciaron un profundo conocimiento jurídico y una dedicación inquebrantable a la defensa de su pueblo.
Tras la muerte de Pedro Jerónimo Dignases6, la misión de custodiar los documentos y continuar la lucha recayó en líderes como Clemente Suárez, quien falleció en 1953, y su ahijado Eusebio Feria de la Cruz ("Capitán Feria"), quien asumió como Capitán Mayor en 1954. El "Capitán Feria" se dedicó celosamente a la conservación de los títulos, viajando incluso a Bogotá en 1959 con acompañantes como Jacinto Chima, Andrés Montalvo, Calasanz Flórez y Desiderio Jerónimo. No obstante, su enfoque era primordialmente cultural y de justicia correctiva tradicional, lo que, según algunos indígenas, "atrasó la lucha" por la recuperación activa de tierras.
Hubo incluso un intento de asesinato contra él en 1965. “El mulato politiquero y sananterano Alfredo Vásquez conocido "comprador" de mujeres quiso resolver estas cuestiones de una vez por todas, matando al "capi" Feria. En una noche de plenilunio, el 13 de mayo de 1965 se presentó armado de un revólver en la casa del capitán. "Salga, bandido jefe hijueputa, para matarlo", gritaba Vásquez”7.
2. La Lucha por la Tierra en la Década de 1970 en Córdoba y Sucre
La década de 1970 marcó un punto de inflexión con el resurgimiento y la intensificación de la lucha por la tierra en el Resguardo de San Andrés de Sotavento y en los departamentos de Córdoba y Sucre. El contexto nacional, con una oligarquía "asustada por la Revolución Cubana", propició la llegada del INCORA (Instituto Colombiano de la Reforma Agraria), una entidad estatal creada para la gestión de programas de desarrollo agrario, incluyendo la adquisición y redistribución de tierras, y el saneamiento de resguardos.
Anotaciones sobre el resguardo indígena de San Andrés de Sotavento informe de Roque Roldán Ortega para el jefe de la división de adjudicaciones INCORA8.
Inicialmente, la lucha por la tierra se gestó al calor de las reivindicaciones campesinas impulsadas por la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC). Ya en 1963, se registró la recuperación de la finca Las Cruces en Chinú.
En el resguardo de San Andrés de Sotavento, la lucha directa por la recuperación de la tierra se inició en 1973. El contexto era crítico: hasta 1970, los Zenú contaban con apenas 2.000 hectáreas, mientras que el resto de su territorio ancestral estaba en manos de "turcos y demás negociantes" que promovían la ganadería extensiva y los monocultivos. La escasez de alimentos y tierras para trabajar llevó a los indígenas a "invadir las llanuras destinadas para la ganadería, para transformarlas en sitios de cultivo".
La estrategia de los indígenas evolucionó, pasando de una identidad puramente campesina a una reafirmación de su identidad indígena. Testimonios de la época reflejan la comprensión de que era "más fácil luchar por indígenas que por campesinos". Esto llevó a la formación de "cabildos menores" como unidades activas para la denuncia y recuperación de tierras.
Las primeras recuperaciones importantes dentro del resguardo se produjeron en 1974, con las fincas Aguas Mohosas y La Esmeralda. Pero fue en 1975 cuando la lucha se centró en la finca Venecia, un terreno ubicado a unos 8 kilómetros del casco urbano de San Andrés de Sotavento, propiedad del terrateniente Adolfo Madrid.
3. La Lucha en la Finca Venecia y la Muerte de Tomás Suárez Carpio
La recuperación de la finca Venecia se convirtió en un símbolo de la resistencia Zenú y fue el escenario del asesinato de Tomás Suárez Carpio8. Los indígenas iniciaron la "toma" de Venecia a principios de 1973, y el proceso se intensificó notablemente en 1975. Un testimonio describe la entrada el 14 de febrero de 1975: "entramos el día el 14 de febrero, ese día entramos a la tierra". Las comunidades de Tuchín, Mompox, Cruz Chiquita, Gardenias y Patio Bonito se concentraron y decidieron "entrar en la tierra" de Venecia. (Testimonio del indio José Carpio líder de la comunidad de Esmeralda Norte. Mayo de 1987. Q.E.P.D)9.
La recuperación de Venecia fue una lucha ardua y prolongada, que duró más de tres años y se caracterizó por una fuerte represión. Los indígenas contaron con el apoyo y la movilización creciente de la comunidad, pasando de 35 a 40 y luego a 50 familias involucradas. La resistencia de los terratenientes fue brutal, a menudo con la colaboración directa de las fuerzas armadas del Estado y la omisión de la justicia. Los indígenas fueron "corretiados" y desalojados por la policía en varias ocasiones, pero siempre regresaban.
En este contexto de confrontación directa, el 24 de febrero de 1975, el líder indígena Tomás Suárez Carpio fue asesinado durante la recuperación de la finca Venecia10. Él fue el "primer compañero" que cayó en esta lucha, víctima de la violencia perpetrada por la policía o los matones de los terratenientes.
La muerte de Tomás Suárez Carpio no fue un incidente aislado, sino una manifestación más de la violencia sistemática contra los líderes indígenas. El mismo año, Pabla Flórez Suárez, una "luchadora fuerte" de Venecia, enfrentó la violencia directa y las amenazas, inspirando con su coraje y resistencia con su hija de solo 15 años. Ella es recordada por su forma de hablar "clara, fuerte y decidida" y su papel crucial en la culminación de la recuperación de Venecia en 1975.
A pesar de la represión y la muerte de Tomás Suárez Carpio, los indígenas no se rindieron. Después de tres años de lucha, lograron recuperar 159 hectáreas en Venecia. Esta victoria, aunque costosa en vidas humanas, demostró la efectividad de la "lucha directa" y la capacidad de organización de los Zenúes.
4. Legado de TOMÁS SUÁREZ CARPIO y la Continuidad de la Lucha
El legado de Tomás Suárez Carpio12, es el de un mártir y pionero en la lucha por la recuperación de la tierra. Su sacrificio se convirtió en un catalizador para la organización y la movilización de las comunidades Zenú. Su nombre es constantemente recordado en la lista de líderes asesinados por defender su territorio, enfatizando que "la historia de los muertos, tenemos que garantizar, a no olvidarlo".
La década de 1970 fue un periodo de "maduración social y política" para el pueblo Zenú, donde se definieron las estrategias de lucha: "o como toma para el que trabaje', o como 'recuperación del Resguardo'". El asesinato de líderes como Tomás Suárez Carpio, y más tarde Manuel Flores en 1984 durante la recuperación de tierras, y Pedro Hernández, Fiscal del Cabildo Mayor, en 1986 durante la recuperación de la finca Nueva Colombia, evidenció el alto costo de esta lucha. Un testimonio revela que Pedro Hernández fue secuestrado por el terrateniente Julián Cumplido, su abogado y la policía, y apareció asesinado al día siguiente con quemaduras en la cara y el cuerpo.
A pesar de la violencia, la lucha generó nuevos líderes y una mayor organización interna. Se empezaron a organizar ligas y cabildos con nuevas fuerzas políticas. Jacinto Ortiz Quintero, quien se formó al lado del Capitán Feria, pero luego se distanció por divergencias en las tácticas, emergió como una figura clave. Él se convirtió en el primer cacique de la Junta Central de Resguardo en 1983, un paso fundamental hacia la consolidación de la autonomía indígena. Su elección fue un logro significativo que marcó el reinicio de la existencia y reconocimiento de las tradiciones ancestrales del pueblo Zenú.
Un hito importante de este periodo fue la unificación de los cabildos el 3 de agosto de 1985. En una asamblea general masiva con cerca de siete mil personas en la plaza principal de San Andrés de Sotavento, se eligió por aclamación a una única Junta Central. Dagoberto Flórez Romero fue elegido el primer Cacique Mayor unificado del Resguardo. Lo acompañaron Luis Arturo Suárez como Capitán Mayor, Manuel Antonio Suárez Lázaro como secretario, Santos Montalvo como Tesorero, y Pedro Hernández como Fiscal, entre otros oficiales.
La memoria de estos líderes, como Tomás Suárez Carpio, persiste.
La lucha Zenú ha logrado que el resguardo aumente sus tierras recuperadas de 2.000 hectáreas en 1970 a unas 17.000 hectáreas, aunque todavía lejos de las 83.000 hectáreas originales. La constitución de 1991 reconoció derechos indígenas, incluyendo transferencias de recursos y participación política, lo que, paradójicamente, agudizó la disputa de poder entre los terratenientes y los políticos tradicionales frente a las comunidades indígenas.
El pueblo Zenú, a través de sus líderes y su incansable resistencia, continúa trabajando por la recuperación total de su territorio y la preservación de su identidad cultural, entendiendo que el respeto a la vida y la dignidad son fundamentales para una paz con justicia social. La lucha por la tierra no solo es una cuestión de propiedad, sino de la supervivencia misma de su cultura y su futuro.
El trágico asesinato de Tomás Suárez Carpio fue un evento emblemático de la lucha indígena en la segunda mitad del siglo XX. Su muerte marcó un antes y un después en la resistencia por la recuperación de las tierras ancestrales en Córdoba y Sucre. Como el primer líder indígena asesinado en este periodo de intensificación de la lucha, su nombre debe ser inmortalizado. Para honrar su memoria y el legado de su sacrificio, se propone un acto de reconocimiento perdurable.
Para ello propongo humildemente, que el salón principal del "Pueblito Zenú" en Venecia sea rebautizado en honor a Tomás Suárez Carpio, el primer mártir de la lucha Zenú del siglo XX. Este gesto no solo serviría para rendir tributo a su entrega y liderazgo, sino que también recordaría a las futuras generaciones la profunda violencia histórica que ha enfrentado el pueblo Zenú y la incansable resistencia que ha permitido recuperar una parte de su territorio. El nombre de Tomás Suárez Carpio13, en el corazón del Pueblito Zenú se convertiría en un símbolo de la lucha, la dignidad y la perseverancia de un pueblo que se niega a ser olvidado.
"Para cerrar, es crucial reflexionar sobre las palabras de este líder indígena y su relevancia en los acontecimientos actuales. Su testimonio nos invita a aprender de la historia para evitar errores, sin que esto implique una interferencia en las posturas de los sectores involucrados, a los que respeto". "Ya en el 74, cuando el Congreso Campesino en Tomala, el Señor Godin manda a sus delegados, bien afilados, a provocar. Que no dejen la lucha por el camino correcto, sino con ese criterio subyugante. Por eso se rompió la lucha de los campesinos, una parte se va pa Tomala y otra pa San Jacinto. De San Jacinto sacan unas conclusiones que no ayudan a ese señor Godín, Alfonso Godín, que es de los 'blancos' que quitan la tierra y maltratan a los indígenas. Como es un politiquero astuto, él empezó a hacer los Comités de Usuarios para su propio beneficio, y la gente ya sabe que es un traidor. Por eso no le van a seguir las ideas, porque la gente ya quiere ir a recuperar la tierra de una vez. Con la ayuda de Luis Alfonso Godín, que no era directa sino por su beneficio, se organizó un Comité como los Usuarios Campesinos. Cada uno tenía que dar dos pesos. Luego hizo una cooperativa pa vender cosas, pero después ese señor Godín no le dio cuentas a los del Comité, se aprovechó de todo él solo. La gente ya tenía las ideas claras y empieza la lucha en concreto, ya organizada. Y es cuando entran y toman la finca Venecia, y ahí es donde matan al compañero Tomás Suarez. Y de ahí pa acá ya vienen las otras cosas". (Testimonio del indígena José Carpio líder de la comunidad de Esmeralda Norte. Mayo de 1987. Q.E.P.D).
EDUARDO PEÑA NOVA
Historiador- Universidad Nacional
Especialización en Gestión Pública- ESAP
Exgobernador del cabildo chibcariwak 2010-2012
Para más información: yuotube@presenciazenú
Figuras.
1. Pueblito Zenú en la comunidad de Venecia. Inaugurado en el año 2014 por el Ministerio de defensa1.
2. Relación de fincas del Municipio de san Andrés de Sotavento con superficie igual o superior a las cien (100) hectáreas.
3. Gramática de Orlando Fals Borda. La Finca "Casa Roja". Venecia era conocida en sus inicios como "Casa Roja". Este nombre se debe a que su techo de zinc tenía un color rojizo, una característica que la distinguía en el paisaje2.
1. Pueblito Zenú en la comunidad de Venecia. Inaugurado en el año 2014 por el Ministerio de defensa1.
2. Relación de fincas del Municipio de san Andrés de Sotavento con superficie igual o superior a las cien (100) hectáreas.
3. Gramática de Orlando Fals Borda. La Finca "Casa Roja". Venecia era conocida en sus inicios como "Casa Roja". Este nombre se debe a que su techo de zinc tenía un color rojizo, una característica que la distinguía en el paisaje2.
Pie de Página.
1. Fuente periódico el Heraldo. https://www.elheraldo.co/noticias
2. “Mataron a mi compadre, él era mi compadre sacramento, yo lo acompañe a llevarlo a Sahagún, pero falleció en el camino”. Testimonio de Zoila Riondo Pacheco, líder indígena exconcejal y ex miembro del cabildo Mayor, en entrevista personal realizada el día 30 de diciembre de 2025, en la comunidad de Tolima
3. La escritura número 30, otorgada en Chinú el 3 de agosto de 1870, ante el notario público Eustaquio Pineda, contiene los títulos de los resguardos de la parcialidad indígena de San Andrés (Escritura pública N. 30, 1870).
4. Orlando Fals Borda. retorno a la tierra. Pag 18ª. Universidad Nacional de Colombia, Banco de la República, El Áncora Editores, 2002.
5. Álzate, Patiño, A. (1987). Aspectos históricos y situación actual del resguardo indígena de San Andrés de Sotavento (1773-1987). Centro de Investigaciones.
6. "Según una investigación en curso del autor (2025), el cacique Pedro Jerónimo Dignases hizo contribuciones significativas a la defensa de las tierras del resguardo Zenú”.
7. Fals Borda, O. (1985). Retorno a la tierra: Resistente ethos del campesino 21A en Retorno a la tierra. Bogotá: Carlos Valencia Editores.
9. “El entierro se realizó en la vereda de las cruces, en el velorio del líder se presentó Máximo Jiménez toco y canto, en la madrugada me lo traje para acá en un caballo, y acá igual se puso a cantar y la gente se vino a verlo”. Testimonio de Zoila Riondo Pacheco, líder indígena exconcejal y ex miembro del cabildo Mayor, en entrevista personal realizada el día 30 de diciembre de 2025, en la comunidad de Tolima.
10. Álzate Patiño, A. (1987). Aspectos históricos y situación actual del resguardo indígena de San Andrés de Sotavento (1773-1987). Centro de Investigaciones.
11. Centro de Documentación Regional, Banco de la República, Montería, Córdoba. Colección Orlando Fals Borda. Monteria1984, (folio 7450).
12. Defensoría del Pueblo. (2024). Registro no sistemático de agresiones a líderes Zenú asociadas a conflictos por la tierra que involucran a agentes del Estado y grupos de justicia privada. Alerta Temprana del 12 de abril de 2024. https://www.wordhippo.com/what-is/the-meaning-of/spanish-word-la_fuente.html.
13. “La que fue la compañera de Tomas Suarez, a un vive en San Andrés de Sotavento”. Testimonio de Emerson Ortiz Solano (capitán electo) y a Edgar (líder Indígena). Entrevista realizada el sábado 27 de diciembre. En la comunidad de Venecia a Emerson Ortiz Solano (capitán electo) y Edgar líder de predios resguardados.
14. “Era un hombre bajito-chiquito, pero echao, pa adelante, saco su machete y jarrio pa allá, hay le dieron el tiro, un policía”. Testimonio de Zoila Riondo Pacheco, líder indígena exconcejal y ex miembro del cabildo Mayor, en entrevista personal realizada el día 30 de diciembre de 2025, en la comunidad de Tolima.
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